Microplásticos, un enemigo invisible

microplásticos

Si hacemos un repaso de todo lo que tocamos, usamos o consumimos desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir, seguramente la gran mayoría sea o contenga plástico. Empezamos julio y seguramente veas en las redes durante todo el mes un desafío llamado #JulioSinPlástico, que trata de visibilizar formas cotidianas de eliminar este elemento de nuestras vidas.

El plástico es muy usado ya que es barato, liviano y fácil de producir. También es muy resistente, lo cual termina siendo una característica negativa, ya que por ejemplo, una bolsa puede demorar hasta 600 años y una botella 1000 en degradarse. Desde los años 50, su producción ha superado la de cualquier otro material y la mayoría de los productos plásticos están diseñados para ser descartados después de un solo uso.

Botellas De Plástico, Botellas

Si bien gran cantidad de plástico es reciclable, sólo un 9% de los nueve mil millones de toneladas que se han producido en el mundo pasó por este proceso. Los principales productores de desechos plásticos per cápita son América, Japón y la Unión Europea. Si seguimos así, para 2050 tendremos cerca de 12.000 millones de toneladas de desechos plásticos en los basureros y en la naturaleza.

¿Qué pasa después que los desechamos? El problema de los microplásticos

Esa bolsa que te dieron en el almacén y tiraste al cesto de residuos llega al relleno sanitario, y a medida que se va descomponiendo emite gases de efecto invernadero. Pero puede perderse en el camino, o ser desechada en la vía pública, y a través de las bocas de tormenta y cloacas, o por acción del viento, llega al mar.

Por un lado está el peligro de que los animales marinos los ingieran o queden atrapados en ellos. Por el otro, aparecen los microplásticos. Con el paso del tiempo los plásticos se desgastan y dividen en fragmentos más pequeños (microplásticos). Esto se produce por el efecto de la radiación solar, la interacción con el oxígeno y las fuerzas de las olas y el viento. También pueden ser incorporados directamente en el agua, como es el caso de las fibras sintéticas textiles, productos cosméticos, y el desgaste de neumáticos, entre otros. Estos no solo son una gran fuente de contaminación, sino que además, al ser consumidos por animales marinos pueden entrar en la cadena alimenticia humana.

Red De Seguridad, Geisternetz, Los Residuos De Plástico

Sumado a esto, en su superficie pueden concentrar contaminantes un millón de veces más que el agua de mar. Con ello se introducen toxinas en la base de la cadena alimentaria, acumulándose en los organismos.

¿Cómo lo frenamos?

La presencia de pequeños fragmentos plásticos en los océanos se señaló por primera vez en los años 70. Para minimizar la cantidad de residuos de este tipo se necesita que los gobiernos promulguen políticas fuertes que incentiven un modelo circular de diseño y producción de plásticos, además de su reciclaje. Pero todos debemos involucrarnos. “A nivel gobierno se tiene que dar la dirección, la orientación y las políticas. A nivel de industria se tiene que trabajar en términos de reciclaje, de responsabilidad social y en el re diseño de los productos. Pero a nivel personal, a nivel de sociedad civil, todos podemos usar nuestro poder de compra. Podemos influir el mercado en rechazar plástico de un solo uso” (Leo Heileman, representante regional del PNUMA).

Nosotros como consumidores, tenemos la responsabilidad de elegir, dentro de nuestras posibilidades, productos sin empaques, rechazar los de un solo uso y aportar en la cadena de reciclaje. Tengamos en cuenta siempre que el mejor residuo es el que no se genera.   Podemos utilizar el poder que tenemos como consumidores para exigir mejores prácticas relacionadas al uso del plástico.

Y vos, ¿qué haces para divorciarte del plástico? Te dejamos un vídeo que seguramente te va a inspirar a cambiar esas pequeñas acciones tan necesarias: https://www.youtube.com/watch?v=qRqk_6icHnE

Fuentes: conicet.gov.ar / ONU

Ángela Boggon.