los incendios forestales

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En los últimos años escuchar hablar de incendios en nuestro país y en el mundo ha sido, lamentablemente, moneda corriente. Debido a los efectos del cambio climático, este tipo de eventos están sucediendo cada vez más seguido.

Un incendio forestal es un fuego descontrolado de rápida propagación que afecta a una masa boscosa. A veces, se inician a partir de incendios de pastizales, de estepa con vegetación o de montes de transición.

Origen de los incendios

Probablemente lo primero que se te venga a la mente al pensar en la causa de un incendio sea una fogata mal apagada o una colilla de cigarrillo que se arrojó encendida. Estas son las más comunes, en conjunto con el abandono de tierras y la preparación de aéreas de pastoreo con fuego. Sin embargo, también pueden darse por causas naturales, como erupciones volcánicas y rayos de tormentas eléctricas.

Con la aparición del hombre aparecieron las causas accidental e intencional, que representan el origen del 95% de los incendios forestales. Los factores climáticos como la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad, las heladas constantes y los vientos fuertes inciden en su propagación.  

En la Argentina, los incendios forestales se producen en las diferentes regiones y provincias de acuerdo a la época del año. Entre los meses de diciembre a marzo las provincias del sur tienen un elevado riesgo de incendios forestales. Desde el mes de octubre hasta marzo, las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Buenos Aires son las que cuentan con mayor riesgo de este tipo de incendios. Para las provincias de Córdoba, Catamarca, La Rioja, Mendoza, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán y todo el norte del país, el riesgo comienza con las primeras heladas de mayo y se extiende hasta el mes de noviembre.

Córdoba: desesperación ante los incendios forestales fuera de control en  las sierras que se extienden de Copacabana a Punilla, afectando Capilla del  Monte - Argentina Forestal
Incendios en Córdoba, Argentina. Fuente: argentinaforestal.com

Consecuencias aparejadas

Sus efectos provocan desequilibrios en el funcionamiento armónico de la naturaleza, difíciles de predecir. Como consecuencia de la desaparición de grandes masas boscosas, obtenemos cambios climáticos, erosión y desertificación. Además que el suelo deja de ser apto para retener las lluvias, provocando inundaciones.

La velocidad de regeneración es variable y depende de la vegetación implicada en el incendio. En las de pastizales, se recompone rápidamente (dos años aproximadamente). El problema es mucho más grave cuando el fuego destruye un bosque, un sotobosque y nichos ecológicos propios del lugar, y a veces únicos.

Si se produce un incendio en una masa boscosa autóctona, el avance del fuego comienza por las malezas, ramas o árboles caídos, el sotobosque, las ramas bajas y finalmente arde el árbol adulto. El costo de un incendio forestal es muy alto, no sólo desde el punto de vista humano, cuando las llamas incontrolables arrasan con vidas, viviendas, ganado y otras infraestructuras, sino para el ambiente. Si bien hay especies que rebrotarán, el lugar nunca volverá a ser como antes del fuego. Esto se debe a que el hombre ha modificado el equilibrio de la flora y fauna autóctonas, introduciendo especies foráneas que pueden crecer más rápido, desplazándolas.

Evitemos los incendios forestales:

Cuidemos los bosques :: Gesell.gov.ar
Cartelería para informar y prevenir incendios. Fuente: gesell.gov.ar

Es importante tener en cuenta estas recomendaciones (podes ver más en argentina.gob.ar):

  • El primer paso,  imprescindible, informarnos y educar a las personas de todas las edades.
  • Advertir la importancia de cuidar el entorno y comprender que formamos parte de él.
  • Cumplir las reglamentaciones y advertencias de los lugares que visitemos.
  • Evita fumar y arrojar fósforos, colillas, residuos y botellas rotas en el suelo ya que pueden ser un medio para generar fuego por la intensidad del sol.
  • Al realizar fogatas, colocar piedras alrededor del fuego y, luego de apagarlo con agua o tierra, asegurarse de haberlo hecho correctamente removiendo las cenizas.
  • Evitar encender fuego en época de sequía.
  • En caso de observar un incendio forestal o columna de humo, avisar de inmediato a los bomberos.

En el caso de producirse un foco de incendio, éste debe ser atacado y apagado de inmediato, dejando un guardia de cenizas en el sitio, para combatir un eventual rebrote. Cuando un incendio abarca una superficie de aproximadamente 10 hectáreas o más, las probabilidades de extinguirlo son mínimas, por más medios y tecnología que se disponga.  Es por esto que es tan importante concientizar y prevenir al respecto.

Ángela Boggon.

Fuentes: argentina.gob.ar / mendoza.conicet.gov.ar